Ergonomía

la foto-10Los vagones dejaron de tener ventanas. La publicidad era un tapiz sobre el suelo. El asiento cambió de erguido a otro de adecuada ergonomía: con sujeción frontal.

Tras décadas de accidentes cervicales, consideraron que el abrevadero con soporte para dispositivos móviles era una buena alternativa. El ganado rumiante, retratado en libros de historia natural, había sido la clave. Ahora quedaba deshacerse del paisaje, tan anárquico e, inequívocamente, prescindible.