Foodcast. Cachas *

Las maderas de las que se hacen las cachas suelen ser de frutal. La suya era de nogal. Había heredado la Beretta de su padre y él la había restaurado. Sólo disponía de un  cañón, un solo disparo antes de recargar. Le bastaba. Decía que “la pieza que se escapa del primer disparo tiene todo el derecho a seguir viviendo”. No era de los que amortiguaba con cantoneras de caucho el retroceso, al contrario, se mofaba de sus amigos llamándolos “señoritas”.
©Jacobo Gavira

Aquella mañana de jueves de noviembre, cuando se dirigía con el primer rayo de sol al Cueto, pasó por delante de la nave de ganado de Pradera. Hacía frío. En el hombro llevaba la funda con la escopeta y una pequeña bolsa del ejército que le había dado su sobrino. Allí, en ese morral, el almuerzo y un termo con café con leche. Envueltas en papel de aluminio unas galletas maría con mantequilla, éstas desde siempre en sus salidas, desde que iba con el Forote, su padre, de caza.

Entre sus amigos no estaba el carnicero Pradera. Hacía cuatro años que, en un alarde de chulería, había rechazado el precio que Telesforo le había dado por canal de lechazo churro.

-Por muy churros que sean, a ese precio no te los compro porque ni tú sabrías distinguir uno de otro.

Ésta fue la contestación y la constatación de que su amistad era pan para hoy, hambre para mañana. Y añadió:

-Fíjate lo que te digo, Teles, esos mismos lechazos los compro en la ciudad a menos precio y encima les gano después de descontar gastos.

Cada paso que daba en aquella madrugada de otoño le venía a la cabeza la sonrisa ladeada e hiriente del Juanito Pradera. Y allí estaba, bajándose del furgón, frotándose las manos para entrar en calor antes de abrir la puerta de la nave.

–  Hombre Teles, qué bien vives ahora jubilado. Hiciste bien dejando las ovejas, cada vez las tenías peores y ya sabes, el mundo es de los mejores.

Cuando finalizó la frase comenzó a toser, enrojeciendo. Escupió y echó mano al paquete de Ducados. Encendió el cigarro y le volvió a mirar.

–   Un solo disparo. Si sigues vivo tendrás derecho a vivir.

 

Letrasjuntas publicado en el fanzine EnCrudo nº1)

*****Ilustración cedida por Jacobo Gavira. Más que ilustrador, genio.

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Un pensamiento en “Foodcast. Cachas *

  1. Sip, el Clint Eastwood de Castilla, me estaba acordando de Sin Perdón conforme llegaba al final del relato.

    Gracias artista (no el sentido que le diría artista a Urdangarín, tumentiende…).

    F

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