“¿Quién manda aquí?”

Cuenta La Vanguardia que Adrià preguntó “Quién manda aquí” antes de presentarle al representante de Eurovegas. Un chascarrillo, vamos, esas cosas que se dicen para romper el hielo. Escucho a Miguel Ángel Aguilar en la radio que este negocio huele regular tirando a mal, haciendo referencia a un artículo de The Wall Street Journal. Lo típico, negocio que se quiere montar y la gente nos tiramos a los ojos…. Somos unos ignorantes.

Pero hete aquí que lo que revoluciona el panorama es que haya dicho que “montaría algo en Eurovegas si es en Barcelona, no en Madrid”. ¡Acabáramos! Resumiendo, ¿de verdad lo preocupante es que haya un duelo partidista en vez de un duelo por lo que es el modelo Megacasino, puticlub de postín, derechos laborales “salgan por la ventana”?

Las declaraciones de Ferran Adrià, tipo al que respeto, no me parecen dignas de una figura como él. No me parecen justas porque la imagen que da es la del empresario sin escrúpulos que busca más un beneficio  al albur de un gobierno que el de un tipo con la idea de crear algo grande, ético. ¿Ético? Sí. Hay gente con la que jamas habría que sentarse en una mesa y lugares en los que jamás invertir dinero y mucho menos talento.

Será difícil, para mí lo será, escuchar y leer que el tal Adelson enseña  la cacha de su Magnum 357 con una muesca más, la de Adrià. Me resultará anodino en él que sea usado como cartel elctoral por parte de Mas. ¿Se imaginan? Mas dirá que Adrià hace país y Aguirre, si Adrià accediera, hablaría de un gran patriota. Y así, de un plumazo, la “geopolítica de cuarto de estar”, la gastronomía y el dinero público estarán en la olla a presión.

Qué difícil escribir esto cuando lees en El País que Unió de Pagesos, la Universidad de Girona y la Cámara de Comercio de Girona creen que sería catastrófico para el sector agrícola. Qué difícil tragar con lo que argumenta, con datos, Ecologistas en acción sobre el coste para las arcas públicas. ¿Y cómo calificar las reverencias de nuestros políticos de aquí y acullá?¿Acaso ellos no creen en otro modelo de negocio?¿No tienen nada que decir los empresarios que cumplen con las leyes, sí, esas que este tipo no quiere cumplir en su totalidad?

Me duele, mucho, saber que Adrià se ha postulado para este engendro, modelo en mi opinión, de lo que es ya la deriva de nuestra sociedad. Si las “élites” que nos gobiernan y piensan “en nuestro bien” sólo tienen como ocurrencia montar este complejo, aviados estamos.

Quiero creer que no todos los empresarios de hostelería de este país están deseando entrar en la ruleta del señor Adelson. Quiero creer a Azucena Vega cuando habla de nodos éticos.

¿Qué y a quién creer? Sólo me quedan las informaciones periodísticas de El Periódico, eldiario.es …. Las empresas que gestionan los periódicos, ante el advenimiento de Adelson, se estarán frotando las manos con su publicidad, a cambio, quizá, haya que ser leves en el reproche y la denuncia. Me niego a pensar que vaya a ser así.

Hay días en los que has de decir las cosas, aunque sea a tu mujer, a tu marido, a tu pareja, tu hijo, tu amigo,… No soy amigo de Adrià, le debo a él y a su equipo parte de mi formación como cocinero y persona,  pero hoy he de decirle que no, que no pensé nunca escribir esto.

Foodcast. Cachas *

Las maderas de las que se hacen las cachas suelen ser de frutal. La suya era de nogal. Había heredado la Beretta de su padre y él la había restaurado. Sólo disponía de un  cañón, un solo disparo antes de recargar. Le bastaba. Decía que “la pieza que se escapa del primer disparo tiene todo el derecho a seguir viviendo”. No era de los que amortiguaba con cantoneras de caucho el retroceso, al contrario, se mofaba de sus amigos llamándolos “señoritas”.
©Jacobo Gavira

Aquella mañana de jueves de noviembre, cuando se dirigía con el primer rayo de sol al Cueto, pasó por delante de la nave de ganado de Pradera. Hacía frío. En el hombro llevaba la funda con la escopeta y una pequeña bolsa del ejército que le había dado su sobrino. Allí, en ese morral, el almuerzo y un termo con café con leche. Envueltas en papel de aluminio unas galletas maría con mantequilla, éstas desde siempre en sus salidas, desde que iba con el Forote, su padre, de caza.

Entre sus amigos no estaba el carnicero Pradera. Hacía cuatro años que, en un alarde de chulería, había rechazado el precio que Telesforo le había dado por canal de lechazo churro.

-Por muy churros que sean, a ese precio no te los compro porque ni tú sabrías distinguir uno de otro.

Ésta fue la contestación y la constatación de que su amistad era pan para hoy, hambre para mañana. Y añadió:

-Fíjate lo que te digo, Teles, esos mismos lechazos los compro en la ciudad a menos precio y encima les gano después de descontar gastos.

Cada paso que daba en aquella madrugada de otoño le venía a la cabeza la sonrisa ladeada e hiriente del Juanito Pradera. Y allí estaba, bajándose del furgón, frotándose las manos para entrar en calor antes de abrir la puerta de la nave.

–  Hombre Teles, qué bien vives ahora jubilado. Hiciste bien dejando las ovejas, cada vez las tenías peores y ya sabes, el mundo es de los mejores.

Cuando finalizó la frase comenzó a toser, enrojeciendo. Escupió y echó mano al paquete de Ducados. Encendió el cigarro y le volvió a mirar.

–   Un solo disparo. Si sigues vivo tendrás derecho a vivir.

 

Letrasjuntas publicado en el fanzine EnCrudo nº1)

*****Ilustración cedida por Jacobo Gavira. Más que ilustrador, genio.

Un día de pan y queso

Divulgar es más sano que acumular conocimiento. Aprender a manejar una masa de pan es complicado si partes de cero, aunque si encuentras a quien te lleve las manos, te muestre el plegado, el golpe y el reposo, la faena cambia, es amable.

Ibán Yarza acumula conocimiento y apuesta por la cultura del pan. Se diría, acudiendo a sus clases, que su mente fermenta, burbujea, y genera un gas no tóxico, genera y expande aromas a cereal, dulces, alcohólicos, tostados…

Pan, quesos de Cantagrullas y cervezas, una buena mañana de domingo, en la mitad de la nada, con un sol de justicia, con lo justo que es quien te muestra “un camino” que conoce y ya lo ha recorrido.

Robin Food 500. La prima ni se arrima ni le conoce.

Un día, lo digo aquí, le mandé un mensaje a David de Jorge argumentando por qué todo lo bueno que le pasara lo tenía merecido. 500 programas cumple su espacio en la ETB. Para quien haya participado o compartido alguna jornada con él sólo podrá decir que es un tipo íntegro, sin doblez, de los que van de cara, generoso, excesivo, humanamente único.

¿Cuántos David de Jorge se necesitarían en la tele para que la prima nos conociera y se pirara de viaje? ¿Cuántos David de Jorge son necesarios para poner vida en la tele en vez de muerte, histeria, bobadas, subterfugios….? No tengo la respuesta pero David es quizá uno de los cocineros que demuestra que la fuerza de voluntad, el empeño en hacer y ser feliz, traspasa la pantalla.

Programa 500, sin duda un gran programa para olvidar el telediario, los boletines informativos, las conexiones con los corresponsales y todas esas cosas que nos amargan el día, nos enfurecen y nos hace ser infelices por el miedo que nos controla. ¡Viva Rusia!

Pau Albornà. Hasta pronto

En mi tierra hay dichos para todo tipo de personas. Uno de ellos es “ni una mala cara, ni una buena acción”. Con Pau habría que acuñar el “Ni una mala cara, ni una mala acción”. Conocí a Pau durante no más de seis días, lo que duraron los dos congresos gastronómicos que la empresa GSR organizaba. Le vi caminar apresurado cada día, con una carpeta en la mano, coordinando los quehaceres del evento. “Si necesitas algo me lo dices”, “hay un par de plazas vacantes en el taller….”, “¿te vienes a la cena?”….

Pau Alborná tenía, además, buena sangre. Un día de esos interminables nos tomamos una cerveza y me habló de su madre, Roser, de su esfuerzo, de su cocina… Hoy, el día que nos hemos desvelado con la noticia de su muerte, estoy bien jodido. “A ver si nos vemos”, me dijo en un twit, o en el facebook, o qué sé yo. No va a ser pronto, majo, pero algún día seguro que nos tomamos otra. Descansa en paz, Pau. Y un beso, Roser.

Por qué, Montse Huffington Post

Lo que me hubiera gustado escuchar a Montserrat Domínguez:

“Comenzamos un nuevo medio. Estamos muy ilusionados, nos estamos dejando la piel por hacer un medio apetecible para el lector. Queremos que  éste sea  “el medio”, para el público en general que busca información política, cultural,.. Consideramos a los blogs como columnas de opinión de la versión papel de cualquier periódico, donde escriben periodistas, profesionales, pensadores, profesores, deportistas. Creemos que el trabajo hay que pagarlo, que escribir un blog con regularidad y compromiso implica un esfuerzo. Pensamos en el HuffPost que ocho periodistas son suficientes para empezar pero que con vuestra ayuda podremos ampliar la plantilla, cambiarnos de sede si hace falta, y crear un medio alternativo a lo establecido. Entre todos queremos hacer un medio que explique lo que sucede en el mundo cercano y lejano, que entretenga, que de pistas, que sea amable y riguroso. Queremos ser radicales con nuestro compromiso periodístico. No queremos que esto sea sólo un negocio. Queremos que nos améis, que lo que ofrezcamos os sea de interés, os enganche, os haga colocar como pantalla de salida del día nuestra cabecera.

Nos hemos propuesto luchar por el periodismo, que éste esté al pie de la calle, no en despachos. Queremos la mayor y mejor plantilla de profesionales del periodismo que podamos permitirnos. Buscamos incentivar, económicamente también, el trabajo bien hecho desde el mundo blog. Abriremos canales de comunicación con el lector, estaremos atentos al twitter, a vuestras críticas, propuestas… No queremos bajas entre los que nos escojáis.

Por eso, a partir de hoy, comienza el reto de hacer rentable esta cabecera, de devolver parte de lo que nos dais “altruistamente”, poner en valor el periodismo, en definitiva, comenzar una nueva revolución. ¡Bienvenidos!”

Suerte.

Foodcast para un viernes. Jaguar

Lo inalcanzable en gastronomía es cada vez más aquel amor platónico que en la adolescencia, en mi caso, era una profesora, la dependienta del pan o la vecina diez años mayor. Soñar un viernes con dos pasajes de avión a Girona, Alicante, París, Santiago, Marbella es un acto preadolescente, inalcanzable. Nunca lo lograrás ni juntando las propinas, ni la sisa de las vueltas del pan y ni con lo juntado podras comprar una sortija de bisutería, para dejarla escondida, pero visible, entre los apuntes, debajo del papel encerado del choped o en el buzón.
Los bloggers y twitteros, unos más que otros, somo campañas publicitarias llenas de felicidad que pueden competir con el spot de Damm. Ayer, mientras veía el último capítulo de Mad Men, me di cuenta que la publicidad muestra lo inconquistable, buscando que el producto sea el amor platónico de, en este caso, el lector. Buscamos posicionarnos y ser envidiados, pues eso nos hará diferentes. Nuestros post y vivencias queremos que sean el Jaguar, lo inalcanzable.

P.D: Intentaré todos los viernes colgar un foodcast, como antes hacía.